Una sesión continua de toda la filmografía de
Renee Zelwegger; una cena de acción de gracias con
George Bush. Jr, a tu lado, bendiciendo la mesa…; una tarta salada sin guinda ni substancia…; una partida de póker sin suerte ni dinero; un película de
Antonioni con sueño; unos juegos olímpicos sin medallas…
Dormir en un saco cerrado junto a una gata en celo; fallar un penalti en el último minuto; acertar “de penalti” antes de tiempo; tener como vecinos a miembros de una comuna concupiscente y una casa con tabiques de papel; asistir a una reunión de negocios con tipos del “opus dei”; salir con picores del último prostíbulo; venerar a deidades que no saben ni que existes…
Sentir frío en verano; dejarte caer desde la cama; creer que lo que dicen los políticos es cierto; votar, de todos modos, después; madrugar más que tu jefe; ser consciente de que el trabajo perjudica seriamente la salud y no tener arrestos para encarar esa situación; satisfacer tus debilidades con adicciones; vender tu dignidad a cambio de tiempo perdido y un jardín para regar…
Sufrir por los demás sólo hasta que apagas la televisión; creerte el centro del universo; decir que sí cuando quieres decir que no; decir que no cuando deseas gritar que
¡sí!; llorar lágrimas invisibles; vivir muriendo sin saberlo; saberlo y no hacer nada para evitarlo; evitarlo sólo en sueños; soñar más de lo debido...
Sin embargo, sólo alguna de estas cosas son peor que un dolor de muelas…
¡Unas tenazas,
please!
© J.P.Bango