DeMENTES

Lobotomías, enajenaciones, discursos alienados, servidos por Javier Iglesias Plaza y J. P. Bango

Temas



publicidad

¿Y estos anuncios?

Enlaces

Egomanías

Estadísticas

Archivos

 

06/03/2005

J... odido Hasta en el Centeno...

"Eso es lo malo. Que no hay forma de dar con un sitio tranquilo porque no existe. Cuando te crees que por fin lo has encontrado, te encuentras con que alguien ha escrito un J... en la pared. De verdad les digo que cuando me muera y me entierren en un cementerio y me pongan encima una lápida que diga Holden Caulfield y los años de mi nacimiento y de mi muerte, debajo alguien escribirá la dichosa palabrita."




J. D. Salinger
El Guardián Entre el Centeno




J. D. Salinger





Lo que en otras palabras, y hablando en oro, es que no importa lo que digas o hagas, porque siempre habrá alguien ahí para tocarte la moral, o lo que es lo mismo, y hablando en plata, que siempre, siempre, siempre, tiene que haber un gilipollas dispuesto a tocarte las cojones...




            								© JIP

07/01/2005

¿Tarantino Rebatido?

"La Prueba del Jarro"




Un maestro de espada presentó sus tres hijos a un reputado maestro de armas, a fin de mostrarle su grado de evolución en este arte. Puso un jarro de arcilla en equilibrio sobre una puerta entreabierta y a continuación llamó al más joven de sus hijos. Éste, al abrir la puerta, hizo bascular el jarro que cayó. Pero antes de que se rompiera en el suelo, el muchacho había cogido su espada y decapitado el objeto. El padre, volviéndose hacia el otro maestro, le confió que este hijo no era aún perfecto.


Puso otro jarro sobre la puerta entornada y llamó a su segundo hijo. Éste desenvainó su espada en un abrir y cerrar de ojos y partió el jarro mucho antes de que tocara el suelo.


- Mi segundo hijo ha alcanzado un nivel superior -concluyó el padre.


Repitió la operación con su hijo mayor. En vez de desenfundar su espada, el mayor cogió el jarro al vuelo y lo puso delicadamente sobre el suelo.


El padre dijo:


- Este ha alcanzado el nivel más alto.


El maestro de armas, testigo de las proezas de los tres hijos, colocó el jarro intacto encima de la puerta y llamó a su mejor alumno. Éste, al asomar la cabeza por la abertura, sonrió, divertido, y, mostrando que había comprendido la intención de su maestro, no empujó la puerta.




Cuento Zen
extraído de "El Dedo y la Luna" de Alejandro Jodorowsky





¿Una Mala Alumna?






            						          © JIP

24/11/2004

Por sólo 15 francos...


Por 15 miserables francos...






"¡Exacto! No sentimos la menor pasión, ninguno de los dos. Y, por lo que se refiere a ella, hay tan pocas posibilidades de que muestre una chispa e pasión como de que saque un collar de diamantes. Pero ahí están los quince francos y hay que hacer algo al respecto. Es como un estado de guerra: en el momento en que se precipitan los acontecimientos, nadie piensa sino en la paz, en acabar de una vez. Y, sin embargo, nadie tiene valor para deponer las armas, para decir: "Estoy harto... no lo soporto más". No, hay quince francos en algún lugar, que a nadie le importan ya un comino y que, de todos modos, nadie va a conseguir al final, pero son como la cusa primordial, claudicamos ante la situación, seguimos asesinando y asesinando y cuanto más cobardes nos sentimos, más heroicamente nos comportamos, hasta que llega un día en que el fondo se desploma y todos los cañones enmudecen de repente y los camilleros recogen a los héroes mutilados y sangrantes yles prenden emdallas en el pecho. Entonces te queda el resto de tu vida para pensar en los quince francos. No tienes ojos ni brazo ni piernas, pero tienes el consuelo de soñar por el resto de tus días con los quince francos que todo el mundo ha olvidado".




"Trópico de Cáncer"
Henry Miller




Tanta importancia que nos damos siempre, poniéndonos arriba, muy arriba, en lo más alto de la escala de logros y evoluciones, orgullosos, imponentes, radiantes en nuestra autocomplacencia, creyéndonos el centro de todo lo creado... y obviamos negligentes, estúpidos, contumaces, lo absurdo de nuestros motivos para la masacre, lo insoportablemente barato que podemos llegar a vendernos; la facilidad para transformarnos en Matadero...




            								© JIP






Manufactureras de masacre

24/11/2004 20:20 Enlace permanente. Tema: Cuaderno deMentácora. No hay comentarios. Comentar.

11/11/2004

El Prisma Céline


La Libertad Guiando al Pueblo, Eugène Délacroix, 1830






"Mirabeau gritaba tan fuerte que Versalles tuvo miedo. Desde la Caída del imperio romano, jamás tempestad semejante se había abatido sobre los hombres; en pavorosas olas se elevaban hasta el cielo las pasiones. La energía y el entusiasmo de veinte pueblos surgían de Europa, destripándola. Por todas partes, sólo remolinos de seres y de cosas. Aquí, borrascas de intereses, de vergüenzas y de orgullo; conflictos oscuros, impenetrables, allí; más lejos, sublimes heroísmos. Confundidas todas las posibilidades humanas, desencadenadas, enfurecidas, ávidas de imposible, se propagaban por los caminos y las simas del mundo. La muerte aullaba en la sangrienta espuma de sus disparatadas legiones; desde el Nilo a Estocolmo, de la Vendée hasta Rusia, cien ejércitos al unísono invocaron cien razones para su salvajismo. Las fronteras asoladas y fundidas en el inmenso reino del Frenesí, los hombres ansiando progreso y el progreso devorando hombres; así fueron estas bodas tremendas. La humanidad se aburría; quemó a algunos Dioses, se cambió de traje y pagó su tributo a la Historia con algunas glorias nuevas.


Cuando tras la tempestad llegó la calma, sepultadas por varios siglos aún grandes esperanzas, cada una de esas furias, que había partido hacia la Bastilla “súbdita”, volvió “ciudadana” y retornó a sus mezquindades, a espiar al vecino, a dar de beber a su caballo, a fermentar sus vicios y sus virtudes en el tonel de piel pálida que Dios misericordioso nos ha dado.


En el 93 dilapidaron a un Rey.


Limpiamente, fue sacrificado en la plaza de Grève. De su garganta degollada brotó una sensación nueva: la Igualdad.


Todo el mundo odió y se produjo un delirio. El Homicidio es una labor cotidiana de los pueblos, pero, al menos en Francia, el Regicidio podía considerarse inédito. Se lo permitieron. Nadie quería confesárselo, pero la Bestia estaba entre nosotros, en los estrados de los tribunales, en las colgaduras de la guillotina, con las fauces abiertas. Fue necesario darle ocupación.


La bestia quiso saber cuántos nobles vale un rey. Se descubrió que la Bestia tenía talento.


Y en la degollina se experimentó una puja formidable. Al comienzo, se mató en nombre de la Razón, por principios todavía no definidos. Los mejores gastaron considerable talento para asociar el asesinato a la justicia. No se consiguió mucho. No suele conseguirse. Pero, en el fondo, ¿qué importaba? La muchedumbre quería destruir y eso era suficiente. Igual que el enamorado comienza por acariciar el cuerpo que desea y proyecta demorarse largo tiempo en su propósito y después, a pesar de sí mismo, se apresura y…, así quería ahogar Europa en una horrible orgía los siglos que la habían educado. Lo pretendía aún mucho más de prisa de lo que imaginaba.


Conviene menos irritar a las muchedumbres ardientes que a los leones hambrientos. Por lo que, en adelante, se dispensaron de buscarle excusas a la guillotina. Maquinalmente, toda una secta fue señalada, muerta, trinchada, como carne; y, encima, su alma.


La flor de una época fue hecha picadillo. Esto proporcionó placer por un instante. Hubiesen podido quedarse allí, pero cien pasiones, que bostezaban de tedio ante la lentitud de tal minucia, una tarde de hastío derribaron el patíbulo.


De golpe, veinte castas se precipitaron en una espantosa pesadilla, veinte pueblos unidos, revueltos, hostiles, negros y blancos, rubios o morenos, se lanzaron a la conquista de un Ideal.


Atropelladamente, golpeados, sostenidos por arengas, conducidos por el hambre, poseídos por la muerte, invadieron, saquearon, cada día conquistaron un reino inútil que otros habrían de perder a la mañana siguiente. Se los vio pasar bajo todos los puentes del mundo, una vez y otra, en una ronda ridícula y brillante, anegándolo todo aquí, vencidos allí, engañados en todas partes, peloteados incesantemente de lo Desconocido a la Nada, tan satisfechos de morir como de vivir.


En el transcurso de estos años monstruosos por los que fluye la sangre, durante los que la vida chorrea y se disuelve en mil pechos a la vez, durante los que la guerra siega los riñones y los tritura como racimos en la prensa, hace falta un macho.


A los primeros relámpagos de esta inmensa tormenta, Napoleón conquistó Europa y, por las buenas o por las malas, la conservó quince años."


"Semmelweis"
Louis-Ferdinand Céline



Impartiendo Libertad, Igualdad y mucha, mucha Fraternidad...




Y visto lo visto, uno se pregunta si no estaría bien encontrarse páginas como estas en los libros de texto, cuando uno es estudiante y está adormilándose en clase porque le están dando la paliza con el sempiterno rollo de siempre, de todo aquello del 1789... No me cabe la menor duda de que, por lo menos, un discurso así, por lúcido, extremo y descarnado, captaría mi atención...


            								© JIP
11/11/2004 12:32 Enlace permanente. Tema: El Arpón en la Palabra. No hay comentarios. Comentar.

06/11/2004

Matheson vs. Kubrick... ¿Coincidencia?...

"- Ya te arrepentirás -dijo-. Cualquier noche de estas, cuando ese hombre entre con un hacha y nos descuartice.


-Es sólo un pobre hombre que se gana la vida -dije-. Encera pasillos, alimenta la caldera..."



"La Fachada" incluido en "El Tercero a Partir del Sol" (1955)
Richard Matheson





The Shining, Stanley Kubrick, 1980




"El Resplandor" (1980)
Stanley Kubrick




Las coincidencias entre el relato de Matheson y la película de Kubrick -¿y por extensión con la novela de King?- acabaron ahí, afortunadamente, pero la cómplice sonrisa que me asaltó al leer ese fragmento germinó este olvidable post.




            								© JIP
06/11/2004 11:07 Enlace permanente. Tema: Cuaderno deMentácora. No hay comentarios. Comentar.

28/10/2004

Stirner en Valdemar

Estos chicos de Valdemar no dejan, mes tras mes, de sorpenderle a uno. Ahora, cuatro meses después de que yo descubriese la oscura fugura de Max Stirner, y le diera voz de lapidaria en mis Puertas, la editorial saca al mercado bibliófilo y bibliófago, "El Único y su Propiedad", la obra capital de este pensador heterodoxo que tan alargada sombra arrojaría sobre Nietzsche.




Max Stirner en Valdemar





No sé ustedes qué tal andarán de filosofitis crónica, pero aquí un servidor, como nietzscheano de pro, intempestivo convencido, y solipsista experimental que me considero, éste me lo agencio fijo...




            					© JIP

16/10/2004

Fotocopiando que es gerundio

AQUÍ TIENE SUS FOTOCOPIAS...


MATRIX



BLADE II



LA LIGA DE LOS HOMBRES EXTRAORDINARIOS



X-MEN



THE PUNISHER



UNDERWORLD



VAN HELSING



HELLBOY





Y AQUÍ TIENE SUS ORIGINALES...




ONCE UPON A TIME IN THE WEST



BLADE RUNNER



COBRA



            								© JIP
16/10/2004 04:18 Enlace permanente. Tema: El Fotógrafo del Pánico. No hay comentarios. Comentar.

11/10/2004

De El Inolvidable Will Haunting

-Bien, tal y como yo lo veo, la cuestión no es porqué deberías trabajar para nosotros, la cuestión es ¿por qué no?
-¿Por qué no debería trabajar para ustedes? Pregunta difícil... pero intentare responderla... imaginemos que empiezo a trabajar y me ponen un código sobre la mesa, uno con el que nadie puede, yo intento descifrarlo y lo consigo, y me siento satisfecho porque he hecho bien mi trabajo, pero a lo mejor ese código era la situación de un ejército rebelde en el norte de África, y en cuanto han localizado su escondite bombardean el pueblo donde se esconden los rebeldes. mueren quinientas personas a las que no conocía y con las que no tenía ningún problema, y luego los políticos dicen "enviemos a los marines para asegurar el area" aunque les importa una mierda, no serán sus hijos los que vayan a morir, los suyos tienen recomendación y se pegan la vida madre en la guardia nacional... sera un chico de Southfield al que llenaran el culo de metralla y cuando vuelva descubrirá que la planta en la que trabajaba ha sido trasladada al país del que acaba de volver, y el tipo que le lleno el culo de metralla le ha quitado el trabajo porque lo hará por quince centavos al día y sin pausas para mear... y luego el chico comprende que el único motivo por el que lo enviaron allí fue para instaurar un gobierno que nos vendería el petroleo a buen precio, y las compañías petroliferas han aprovechado el conflicto para disparar el precio de la gasolina, lo que supone un hermoso beneficio para ellas, de modo que a mi colega no le ha servido de nada, asi que se toman su tiempo para traer el petroleo nuevo, y se toman la libertad de contratar a un cápitan mercante borracho al que le gusta darle al martini y hacer slalom sobre los icebergs, a medio camino choca con uno, derrama el petroleo y se carga la fauna del atlántico norte... mi colega esta en el paro, no puede pagar la gasolina y va andando a buscar empleo y eso le putea porque la metralla del culo le ha provocado hemorroides, y esta muerto de hambre porque cuando va a comer, el único plato del día que sirven es pescado del atlántico norte al aceite de motor... ¿qué que me parece? Creo que puedo montármelo mejor, pienso "que coño!!" ya puestos ¿por qué no me cargo a mi colega? le quito su trabajo, se lo doy a su enemigo, subo la gasolina, bombardeo un pueblo, mato a una foca a golpes, fumo maría y me apunto a la guardia nacional... podría llegar a presidente!



                      J. P. Bango 



Vía Cineeol.net
11/10/2004 22:13 Enlace permanente. Tema: El Arpón en la Palabra. No hay comentarios. Comentar.

06/10/2004

Cinemorgue

Morbo, aberración, atrevimiento, ganas de llamar la atención… los tipos de cinemorgue.com se dedican a compilar las imágenes personajes de ficción femeninos y masculinos fallecidos en las películas, con su respectiva foto y descripción... Eso sí, nos advierten de los posibles spoilers...


Kathleen Turner, fallecida en El Honor de los Prizzi



Y nos llaman a nosotros deMentes.


                       J. P. Bango

29/09/2004

¿Probaste con El Código Da Vinci?... ¡Ese sí es bueno!...

¿Cuántas veces habéis recomendado un libro, una película? ¿Cuántas veces os han recomendado a vosotros proyecciones y lecturas, incluso audiciones? Incontables, ¿no?...


Y cuántas veces os habéis cagado en la madre que parió al fulano que os recomendó ese libro nefando, cuántas veces os han echado en cara el precio de la entrada de aquella película infumable -según tu interpelante- que tan vivamente le instante a ver... Incontables también... ¿o no?...


Un juego peligroso este de erigirse en guía cultural de los que te rodean, habida cuenta, sobre todo, de los tiempos y los gustos que corren...


Yo, por ejemplo, tengo en gran estima haber recomendado directa, o indirectamente, un par de libros que jamás han cosechado la menor crítica, antes al contrario, los más vivos elogios y agradecimientos. Se trata de "Solaris" de Stanislaw Lem, y "Matadero Cinco" de Kurt Vonnegut. Aunque, claro está, quien haya leído estas novelas no podrá decir otra cosa que mi consejo no tiene mérito, que jugaba a caballo ganador, y no se equivocaría...


En cambio, mis esfuerzos por difundir entre mis semejantes la obra de gente como J. G. Ballard, David Cronenberg, o William Burroughs han sido del todo infructuosos. Desde una óptica lo más imparcial posible, tendría que verme obligado a reconocer que es normal, que estos tipos son raros de cojones, y que fueron son y serán siempre un exquisito plato para minorías, pero la verdad es que me repatea los higadillos, desde una perspectiva todo lo subjetiva que queráis, es cierto, que me ninguneen a estos grandes iluminados del arte y la humanidad por venir y, al cabo, como queriendo darme la puntilla, me suelten aquello de "¿Por qué no pruebas con "El Código Da Vinci"?... Ese sí es bueno...", es como para ponerse a repartir hondonadas de hostias, que diría el Manquiña.


Mis resultados con "Blade Runner", mi película fetiche, "Kafka" y William Hope Hogdson han sido ambivalentes, ha habido de todo; sonrisas y malas caras. En el último caso comprendo las negativas, pero en los dos primeros ya me cuesta más. Especialmente sangrante para el aquí suscribiente fue el caso de alguien muy especial que no tuvo el más mínimo reparo en confesarle, entre las más pícaras sonrisas, que la mítica película de Ridley Scott le había parecido un soberano aburrimiento -¡ayyy!


En cuento al apartado de admisiones, he de reconocer que me dejo recomendar poco, quizá por aquello de que me gusta ser el único responsable de mis pequeños tesoros y mis grandes cagadas, así no tengo que pedirle explicaciones a nadie. De todos modos algo ha habido, cómo no, y de entre las más destacadas, traigo aquí a colación que nunca agradeceré lo bastante que me obligaran a leer -no a punta de pistola, pero casi- "El Capitán Salió a Comer y los Marineros Tomaron el Barco" de Bukowski, o una persona de la que ya no sé nada, que apenas pasó de refilón por mi vida, tuviese empero tiempo de recomendarme "De lo Espiritual en el Arte" de Kandinsky, libro que, como ocurrió con el de Bukowski, aunque por distintos motivos, me iluminó sobremanera. En cuanto a las cagadas traídas de mente ajena, basten también un par de ejemplos: "Lo Mejor que le Puede pasar a un Cruasán" de Pablo Tuset y "La Isla" de Aldous Huxley. El primero lo acabé, con asco, pero lo acabé, mientras que el segundo pudo conmigo, me derrotó en toda regla.


Así las cosas, uno se plantea muy seriamente recomendar, y mucho más aceptar recomendaciones, sobre todo teniendo en cuenta lo valioso que a cada uno le parece -supongo- el tiempo de su vida. Yo al menos tengo en mucha estima el mío, y lo cierto es que cuando lo veo echado a perder por culpa de las fallidas recomendaciones de otros, no puedo sino llevarme a mí mismo a los infiernos, ya que al fin y al cabo, el único y último responsable de aceptar dicho consejo no es más que uno mismo. Otra cosa bien distinta, es que, llevado por la hipocresía, haya quien prefiera arruinar sus segundos antes que pintar una mala cara en los rostros de los demás, sean amigos, amistades, o simplemente conocidos... Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra...


Resumiendo, aunque uno se ponga a pensar sobre todas estas cosas, se cuestione moral y culturalmente su responsabilidad sobre qué derecho tiene a poner en los ojos, las mentes y las almas de los demás según qué cosas, siempre acaba uno aunque no quiera influyendo sobre los demás, para bien o para mal, con sus mitomanías y paranoias particulares. Es ley de vida... ¿o no?...


Lo más escalofriante empero puede llegar a ser preguntarse sobre qué derecho tenía, por ejemplo, una antigua amiga a recomendarme la lectura de Cioran, nada menos que con 17 años, cuando ella ni siquiera lo había leído, simplemente porque creía que, habiendo leído alguno de mis primeros poemas, todo ellos negros, fatales -y penosos-, aquel autor tal vez me podría gustar... y más lejos aún, qué responsabilidad tengo yo sobre mi propia configuración del pensamiento desde entonces, cuando, ¿inconsciente?, ¿iluminado?, devoré uno tras otro todos los textos del filósofo rumano que se me pusieron a tiro...


En ningún momento me he arrepentido de haber leído a Cioran en aquel entonces, desde aquella recomendación, pero pienso también que quizá, sólo quizá, me lancé sobre él demasiado pronto...


Y de casos así, supongo, existen tantos, tan diversos y singulares, como alientos...


Una vez abundado sobre los peligros y avatares que se esconden tras el ir por ahí recomendando cultura alegremente, quizá algún día me dé por ilustraros sobre los peligros y las infamias de ir prestando cultura alegre y despreocupadamente, lo que, sin duda, se me antoja muchísimo más grave...


            								© JIP


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]